Nuevos destinos de misión para sacerdotes y para jóvenes de síntesis vocacional

Por gracia de Dios y voluntad de la Sede Apostólica, Monseñor José Mario Bacci Trespalacios – Obispo de Santa Marta

Considerando:

Que el párroco es el pastor propio de la parroquia confiada, y ejerce la cura pastoral de la comunidad, bajo la autoridad del obispo diocesano unido al ministerio de Cristo y del cual participa, para que cumpla las funciones de enseñar, santificar y regir, con la cooperación de sus presbíteros o diáconos y con la ayuda de los fieles laicos, conforme al derecho. (Cfr. C.I.C. c. 519).

Que los sacerdotes que referenciamos a continuación, han sido trasladados de sus oficios anteriores a las siguientes comunidades:

1.1. P César Amaya, vicario parroquial en Minca. El P César Amaya, hasta ahora vicario parroquial en Fundación (Magdalena), ha sido enviado a la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Minca. Será corresponsable de la animación pastoral de esta parroquia junto al párroco, P. Ismael Torres. Agradecimiento al P. César por su último tiempo de servicio en la Parroquia San Rafael.

1.2. P Francisco Ortega, párroco en Pescaíto. El P. Francisco Ortega, luego de 7 años en la parroquia San Pedro y San Pablo, ha sido nombrado párroco de la comunidad Nuestra Señora del Carmen, en el barrio Pescaíto. Continuará con sus otros servicios pastorales: en la Delegación de Pastoral de Etnias; en la capellanía del SENA. Agradecimiento al P. Francisco por su disponibilidad para ir al encuentro de una nueva familia parroquial.

Pescaíto es una comunidad de muchos años de vida parroquial, tiene particulares oportunidades y desafíos. Que el Señor lo acompañe en este nuevo destino pastoral.

1.3. Diácono Alberto Lara, destinado a Palmor. El diácono Alberto Lara desempeñó, hasta ahora una labor encomiable en el Centro de Evangelización Santísima Trinidad, en el barrio Santa Ana, ubicado en la parroquia Sagrada Familia de El Parque. Gracias a la disponibilidad de la gente y al acompañamiento del P. Félix López, el diácono Alberto realizó una misión con buenos frutos. También ha sido fundamental la presencia del P. Miguel Ángel Arévalo, con la presidencia de la misa dominical. La gente volvió, los aportes para la construcción de la nueva capilla aumentaron, los grupos de apoyo para la construcción volvieron a constituirse, las familias se congregaron nuevamente y los proyectos pastorales hacia una posible nueva parroquia entusiasmaron a todos. Así suele suceder siempre: ¡si los pastores trabajamos, el pueblo responde, se compromete!

Así que, luego de un año de servicio en esta comunidad, el diácono Alberto ha sido enviado como nuevo responsable de la animación pastoral de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria en Palmor. Agradecemos su disponibilidad y también gracias por el servicio del P. Jorge Martínez durante estos años en Palmor.

1.4. P. Misael Díaz, párroco de la parroquia San Pedro y San Pablo. El P. Misael Díaz, luego de algo más de 6 años en la parroquia El Carmen de Pescaíto, ha sido enviado a la parroquia San Pedro y San Pablo. También concluirá su servicio en la Delegación diocesana de la Catequesis. Por lo pronto, sin embargo, continuará al frente de la organización del reinicio de actividades de la formación de catequistas en la Escuela Parroquial de Catequistas (ESPAC). Agradezco al P Misael por haber puesto todo el empeño en la organización de la catequesis en la diócesis y en la implementación – nuevamente en la Diócesis- del programa ESPAC en favor de la formación permanente de nuestros catequistas.

1.5. P. Luis Sevilla, Asesor Local de la Comunidad Siervos de Cristo Vivo (CSCV). El P. Luis, además de continuar con su servicio como párroco de la comunidad Nuestra Señora del Tránsito en Salamina, ha sido nombrado Asesor Espiritual de la comunidad local de los Siervos de Cristo vivo (CSCV). Esta es una asociación privada de fieles, fundada el 28 de noviembre de 1982 en la República Dominicana.

Su presencia en Santa Marta remonta al 11 de febrero de 1991, cuando se dio la primera visita del P Emiliano Tardiff, uno de los fundadores, a nuestra ciudad para participar en un Congreso de Evangelización y de Sanación. Luego de esa visita, surgió, en algunos fieles laicos de la Diócesis, el interés por conocer esta forma de vida comunitaria y su carisma en la Iglesia. Así, poco a poco, se fue abriendo el camino hacia la constitución, en Santa Marta, de los Siervos de Cristo vivo, cuya sede principal está en la Casa de la Misericordia.

La CSCV puso en marcha, en 1995, la Escuela de Evangelización cuyos muchos frutos, hasta hoy, son evidentes al respecto de la formación de los laicos y su vinculación a la misión de nuestra Iglesia Particular. Agradezco al P. Luis su disponibilidad para asumir este servicio.

1.6. P. Albey De la Hoz, asesor diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (MFC). El P. Albey, párroco de la comunidad San José de Sitio Nuevo, ha sido nombrado asesor diocesano del Movimiento Familiar Cristiano en la Diócesis de Santa Marta. Agradezco al P. Albey su disposición para prestar este servicio diocesano, en la medida de sus posibilidades.

El MFC surgió en España, en 1966, a partir de la fusión de varios movimientos familiares. Su propósito fundamental consiste en descubrir, vivir y transmitir los valores cristianos fundamentales de la familia: la vocación del laico casado, la fuerza salvadora del sacramento del Matrimonio, la vivencia de la fe cristiana en el marco de la familia, la prioridad de la familia como iglesia doméstica y transmisora de la fe.

El MFC ofrece una espiritualidad y una mística que arranca del Evangelio de Jesús y se vive en el sacramento del matrimonio. Presentes en la Diócesis desde hace muchos años, los actuales responsables se han dirigido con frecuencia a mí para invitar a todos los párrocos a considerar la posibilidad de conocer el Movimiento y abrirle sus puertas en las comunidades parroquiales.

1.7. Jóvenes de síntesis vocacional irán a parroquias de la diócesis. Tres jóvenes concluyeron el año pasado su formación inicial en el Seminario Mayor. Completaron los dos momentos de la formación inicial: la etapa discipular y la etapa configuradora. Ahora, entonces, se disponen a iniciar la última etapa de la formación inicial, denominada en la RFIS 2016 Síntesis vocacional.

La etapa pastoral (o de síntesis vocacional) incluye el período entre el fin de la estancia en el Seminario y la ordenación presbiteral, pasando obviamente a través de la recepción del diaconado. La finalidad de esta etapa es doble: se trata, por un lado, de insertarse en la vida pastoral, mediante una gradual asunción de responsabilidades, con espíritu de servicio; por otro lado, de esforzarse en adquirir una adecuada preparación, recibiendo un acompañamiento específico con vistas a la recepción del presbiterado. En esta etapa, el candidato es invitado a declarar de modo libre, consciente y definitivo la propia voluntad de ser presbítero, después de haber recibido la ordenación diaconal” (RFIS, 74).

A partir del 15 de enero del presente año, cada uno de estos tres jóvenes, recibirá una carta con la indicación del lugar de la experiencia y con algunas indicaciones para vivir con provecho este tiempo de su formación. Serán invitados a vivir un tiempo de convivencia con el obispo en la casa episcopal y luego, antes de ser enviados a las parroquias respectivas, sus párrocos serán convocados al Seminario, el lunes 29 de enero, para una reunión con el rector del Seminario y el obispo para establecer las coordenadas fundamentales del acompañamiento que de ellos se espera hacia los jóvenes en síntesis.

Oremos por estos tres jóvenes, Israel Segundo Pertuz Berdugo, Jesús Alberto Caro Ortega y Jerson Stiben González Guevara.