El nacimiento y la manifestación del Señor

La Delegación Diocesana para la Liturgia, te acompaña para que en la celebración del Nacimiento y manifestación del Señor, perseveremos en la dinámica amorosa que estas festividades nos inspiran. Reconocemos que la bondad de Dios nos sostiene, perdona, consuela y acompaña, siendo asumida por nosotros como el camino seguro que nos permite avanzar mientras compartimos consuelo, paz, vida y alegría.

Que las diversas culturas, razas y realidades, representadas de alguna manera en los Magos que encarnan los matices humanos del mundo, contemplen la gloria de Dios. Que nosotros, como Iglesia Santa, seamos la Estrella que guía hacia el Señor y se posa sobre esta humanidad sedienta de vida y paz.

María, la Madre de la Misericordia, la señora que lleva encendida en su corazón la radiante estrella que guió a los Sabios orientales hasta Jesús, nos acompañe en el camino. Que nos anime a ofrecer, no sólo a Jesús, sino también a nuestros hermanos, los dones del oro de la caridad, del incienso de la oración y de la mirra del sacrificio. Aspiramos a vivir según la voluntad de Dios, convirtiéndonos en constructores de una comunidad humana cada vez más convencida del amor que Dios nos ofrece y de la extensión de su bondad a todos los pueblos. Amén.